lunes, 31 de diciembre de 2012

Machismo en reuniones



Dime, guapa

"Dime, guapa". Así empieza el vídeo que me apetece compartir con vosotros en el último post del año y que evidentemente, va más allá del machismo...

Nunca he vivido una situación parecida, ni en entrevistas de trabajo, ni en reuniones (algunas malas lenguas dirán que la razón es evidente, pero no soy susceptible). Sin embargo, no son pocos los ejemplos que otras mujeres han compartido conmigo y que sin llegar a este extremo, van en la misma línea.

Sin tener obsesión por lo políticamente correcto, que me parece artificial y poco creíble, creo que hay coletillas o comentarios en reuniones que sobran.

Por suerte, en pocas reuniones quedan ya residuos de machismo puro y duro (oigo de lejos alguna voz que replica : ¡ya!). En general, éste se ha ido edulcorando y tuneando con el tiempo, pero no por ello deja de ser molesto.

¿Os imagináis dar la palabra a un hombre con un "dime, guapo"?. ¿O presentar a un "apuesto" nuevo directivo con frases del estilo "os presento a Rodolfo, el nuevo director de marketing, tan inteligente como guapo"... y que éste se sintiera obligado a sonreír halagado?

Pues eso, que quedan pocos pero sobran. 

Aprovecho para desearos un 2013 libre de malas reuniones

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Igual es mejor idea no tener ideas



La historia de Juanito-Sherpa

“Buena idea, Juanito”. Te encargas tú.

¿Cuántas veces el pobre que más ideas tiene, sale en plan “sherpa” de la reunión? : Él “cargado”, mientras otros salen escudriñándose la manicura.

Conclusión rápida, sencilla, pero peligrosa de Juanito :
  • “si cuando tengo una idea y la planteo en una reunión, salgo con más trabajo del que tenía, igual es mejor idea no tener ideas…

Si en tus reuniones observas, que cada vez los participantes hacen menos propuestas, plantéate si no has caído en el reflejo (o mas bien el reflujo!) de cargar siempre con la totalidad del trabajo que conllevan, al pobre ingenuo que las planteó.

Si la idea es buena, conviene desglosarla en múltiples tareas a REPARTIR entre el equipo.

Lo de “vale, te encargas tú” sólo es aplicable a otras situaciones (el listillo de turno, el que quiere hacerte perder el tiempo o desviarte con mala fe, etc…), pero nunca debe desmotivar las buenas propuestas.

Post dedicado a todos los “Juanito-sherpa” del mundo de las reuniones.

jueves, 15 de noviembre de 2012

El circo de las reuniones



Había una vez....(tarararará)... una reunión 

Hace unos días impartí un curso en una empresa en Madrid. En el feedback oral final, uno de los participantes, después de decirme que el curso le había parecido muy útil (uf!) comentó que le había resultado muy ameno “ya que yo era muy payasa”.

Reconozco mi desconcierto inicial y me aferré a lo de la “utilidad” para no cortarme las venas en público. Por suerte  duró poco, pues Paco ( que así se llamaba el participante) aclaró rápidamente lo que quería transmitir
.
Durante el trayecto del AVE y gracias una vez más a que la película que daban, seguro que es  fruto de un acuerdo para fomentar la productividad de los usuarios, le di vueltas a la anécdota…

Llegué a la conclusión de que para llevar una reunión, en realidad recurrimos a muchas figuras circenses:
  • ·         Payaso, ya que el humor es un “serio” aliado de algunas reuniones (no todas, evidentemente!)
  • ·         Equilibrista para no caer a pesar de rozar temas candentes y para seguir tu objetivo sin perder “el hilo”
  • ·         Trapecista para saber aprovechar la oportunidad de aliados cuando te lanzan un trapecio o unos brazos, para lanzarte y así avanzar
  • ·         Domador, ya que alguna fierilla suelta te puedes encontrar…
  • ·         Tragasables,  porque hay que saber elegir:  decir o hacer lo que conviene  por encima de lo que tienes ganas de hacer o contestar…
  • ·         Lanzador de cuchillos, esa poco común capacidad de lanzar un arma afilada con la certeza de no herir, pero generando suspense
  • ·         Contorsionista, para adaptarse a situaciones diversas y cambiantes volviendo siempre a tu verdadero rol.
  • ·         Mago cuando puedes demostrar a los participantes que aquello que parecía difícil de conseguir, se ha conseguido.

Pues nada, Paco, aprovecho para agradecerte tu inspiración y el detalle de acompañarme a Atocha.

lunes, 22 de octubre de 2012

Lo que más irrita de los moderadores de una reunión,



Este moderador me pone de los nervios...

Esta tarde he rescatado un estudio realizado en 2007 por el CEF, dirigido por Ángel Fernández Muñoz, sobre cuáles eran los 10 comportamientos de los jefes, que más irritaban a los trabajadores españoles.
Las 10 principales quejas hacían referencia a :

1º. No comunica con claridad los objetivos (46%).
2º. No motiva (44%).
3º. No comunica bien (32%).
4º. No escucha (32%).
5º. No lidera, sino que manda (32%).
6º. No enseña, no forma (31%).
7º. Se contradice con frecuencia (31%).
8º. Incompetencia directiva (29%).
9º. No gestiona bien su tiempo y el de sus colaboradores (28%).
10º. Se estresa con frecuencia (27%).

Probablemente uno de los contextos donde estas insatisfacciones más se acentúan es durante las reuniones, donde pueden darse las situaciones siguientes :
  1.  No se fija adecuadamente el objetivo de la reunión, con lo cual, es difícil de preparase para la misma
  2. Los participantes salen de la reunión mas desmotivados de lo que entraron (comparaciones de resultados que “ponen rojo” a una parte de los asistentes, amenazas veladas, transmisión de la política del miedo...)
  3.  Lo que pretendía transmitir el moderador, no coincide con lo que han comprendido los participantes (y encima a veces se enfada por ello!
  4.  El moderador no muestra interés por las opiniones ajenas, ¡a no ser que coincidan con las suyas, claro!
  5.  Son reuniones excesivamente directivas o hay una ausencia de liderazgo
  6. El moderador no facilita el aprendizaje (da por hecho, no traduce ciertos tecnicismos...)
  7. Su  estilo  es el  de :“donde dije digo, digo Diego” (y a veces con el agravante de que no lo reconoce
  8.  No sabe llevar las riendas de la reunión y ésta galopa sola..
  9.  Sensación de pérdida de tiempo y de descontrol e incertidumbre  temporal (a ver a qué hora puedo continuar trabajando?
  10. El moderador no sabe auto-controlarse y transmite su estrés

 Aunque el estudio sea del 2007, creo que aún está de rabiosa actualidad en muchas reuniones

martes, 2 de octubre de 2012

Moderador y su herramienta de conducta

¿Qué herramienta soy como moderador / facilitador de reuniones?


En una reunión, al moderador o facilitador que pone en marcha las herramientas necesarias para llegar a un objetivo (oficial y/o oficioso) se le tilda de “hacha”.

Sin embargo, en su empeño y en el desarrollo de su rol, un moderador también puede comportarse como una herramienta, por ejemplo:

  • Martillo (un poco repetitivo, o incluso machacón, según voces más críticas)   
  • Cable (prestando ayuda a quien la necesita: a través de la reformulación, preguntas salvadoras, evitando interrupciones bruscas o determinados ataques…)
  •  Tornillo (algo retorcidito, dicen malas lenguas),
  •  Silicona (si las experiencias previas hacen que cuando cierra una puerta no la vuelva a abrir)
  • Nivel (medidor exacto y objetivo, ayudando a convertir opiniones y sentimientos en hechos)
  •  Cepillo (haciendo la pelota, no hay quien lo gane)
  • Lima (consigue acabar con las asperezas)
  • Sistema de fijación (se obsesiona por determinados temas o detalles)
  • Destornillador (pues eso, que te ries con él… y no es poco)
  •  Una caja de clavos (le gusta estar rodeado de los suyos y se le nota)

De este modo, cuando el moderador actúa como la herramienta adecuada, se convierte en una Llave maestra (no hay puerta que se le resista)


viernes, 14 de septiembre de 2012

Cómo evitar "siestas" en las reuniones



El dormilón en una reunión

Distingamos al crónico, que es aquel con reputación de quedarse dormido en todas las reuniones y por otro lado, cualquiera de nosotros en una reunión convocada después de comer… si el moderador no pone en marcha algunas estrategias dinamizadoras.

Como técnicas-despertador puntuales destacan las preguntas, bien dirigidas directamente al participante de parpadeo sospechoso, o bien a sus vecinos directos. Si uno está en aquel momento “tan dulce” y oye de repente contestar al de su lado, recobra conocimiento completo sin que sea tan agresivo como la pregunta directa y resulta igualmente eficaz.

Nombrarlo con cualquier excusa, también da buenos resultados:

·         Tal como comentaba Matilde (…)
·         En la zona de Matilde (…)
·         Un cliente de Matilde (…)

Aunque resulte obvio, no podemos dejar de recordar que hay horas que invitan al reposo mental, en especial justo después de comer. Si a la hora se le añade una presentación en power point o peor aún, esa película corporativa de la que la empresa está tan orgullosa y donde destacan nuestra visión, misión, valores… lo de “apaga y vámonos” es una frase que cobra sentido literal. Pues bien (o no tan bien!), aunque pueda parecer tan evidente, he comprobado que demasiado a menudo las empresas siguen poniendo en la cuerda floja la capacidad de vela de sus empleados.

Cuando se le dice al moderador que en esas horas inciertas subraye su dinamismo, se le aconseja que se mueva y también que module su voz, que ponga en juego tonos diferentes para sonar lo menos monocorde posible.
Sin embargo, algunas personas tienen serios problemas para conseguirlo. En tales casos una herramienta que está a su alcance es utilizar la pregunta (aunque sea retórica y no espere respuesta). Cuando preguntamos, forzosamente jugamos con nuestra el tono y el ritmo de nuestra voz musicalizando y rompiendo esa monotonía tan temida.

Algunas reuniones admiten la incorporación de alguna mini-dinámica o alguna imagen algo “provocadora” que evitará que ya sólo al llegar, los participantes se “acomoden peligrosamente”. Lo interesante es que dichas actividades tengan un hilo conductor que resulte evidente con el contenido de la reunión. Las que sólo tienen una vocación de despertador, tienen un efecto temporalmente limitado y en consecuencia son menos eficaces. Si ese vínculo queda claro, las mentes permanecen más “a la espera”, y por lo tanto, más despiertas y receptivas.

Cuando se da pie a pequeñas discusiones en “petit comité”, dejamos menos espacio para el sueño y si además “por casualidad le toca” el rol de portavoz, la vigilia está garantizada.

Algunos recurren a la delegación del acta… pero eso entraña riesgos en función de la intensidad de la somnolencia ;)

lunes, 27 de agosto de 2012

Ejemplo de introducción a una reunión comercial



¿Quién me ha empujado?


A veces para saber de qué eres capaz, necesitas encontrar esa gente tan molesta que te empuja (eso sí, q te empuja hacia delante o hacia arriba). Esas personas incómodas, que te plantean objetivos difíciles, pero siempre viables (si no son viables, no vale!)

Como estoy apurando los últimos días de mis vacaciones, y confieso que estoy muy, pero que muy vaga, echaré mano de una experiencia ajena para este post.

Paso a compartir una introducción a una reunión comercial que me comentó un participante en un curso de Reuniones

En su caso fue una introducción arriesgada, pero siempre se puede optar por la versión prudente...

Utilizó un power point conocido, de esos que circulan por internet y que suele llegarte cada 6 meses... pero lo tuneó a su manera.

El contenido planteaba la siguiente situación :

“Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado
momento pide que la música pare y dice, mirando hacia la piscina donde cría
cocodrilos australianos
-       
           - Quien se tire a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado       podrá elegir el regalo que desee entre mis autos, mis aviones y mis mansiones
En ese momento, alguien salta a la piscina...
La escena es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede,
sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, Mucha violencia y emoción.
Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, con
algunos arañazoss, y casi desnudo.
El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:
-       ¿Dónde quiere que le entregue el regalo?
-       Gracias, pero no quiero sus autos ni sus aviones.
-       ¿Y las mansiones?
-       Tengo una hermosa casa, no preciso de las suyas.
Impresionado, el millonario pregunta:
-        Pero si Ud. no quiere nada de lo que ofrecí, entonces ¿qué quiere?

Y el hombre responde irritado:
-     
                      -      ¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!

Moraleja

Somos capaces de realizar muchas cosas que, a menudo, nosotros mismos no creemos, però para ello nos hace falta un HP que nos empuje...

Y en esa última transparència el moderador (/Xavier), el muy salvaje colocó una foto suya !!!

Como he propuesto, cabe la opción prudente en que la moraleja sea más conservadora, del estilo 

·” A veces para saber de qué somos capaces, necesitamos alguien que nos empuje”.

jueves, 26 de julio de 2012

Moderar es mucho más...


Pequeño matiz...

Por mucho que yo alce los brazos y diga con entusiasmo “¡estoy volando!”, no significa que esté volando.

Lo mismo ocurre con la moderación de reuniones. Por mucho que yo diga que estoy moderando una reunión, por el hecho de haberla convocado y ser el “superior jerárquico” de la misma, no significa que realmente ejercite ese rol.

Supongamos, que ya es mucho suponer… que la convocatoria y selección de participantes ha sido impecable. El que debe “moderar”, olvida a veces las múltiples facetas de su rol :

  • Es el facilitador de la comunicación en la reunión (traduce, aclara, pregunta…
  • Se ocupa del grupo (las reuniones tienen un clima y él es el principal responsable de mismo
  • Gestiona los conflicto
  • Lleva la reunión (si sólo fomenta la participación sin “llevar” la reunión, vamos mal…
  • Controla el ritmo y el tiempo (que son cosas diferentes
  • Concluye (no simplemente acaba la reunión) resumiendo y estableciendo, en su caso, compromisos
Llevar una reunión, no es pasar un powerpoint-orfidal, o dejar que cada uno diga la suya (venga o no a cuento…) implica RESPONSABILIZARSE de la misma.



miércoles, 11 de julio de 2012

Autocontrol en reuniones




OM ...

A veces en reuniones, algunos comentarios son lanzados, o mejor dicho “arrojados”, con la clara intención de ponernos en evidencia, en una situación incómoda, o incluso sacarnos de quicio.

Si dejáramos rienda suelta a nuestros impulsos, la reacción natural sería como mínimo la de enojarnos… poniéndonos a la altura del “atacante”.

En mi caso particular, si “dejo libres” mis impulsos, podría ir más lejos, ya que confieso que en ocasiones me es difícil reprimir ciertos instintos asesinos con determinadas personas. Pero una vocecita (a veces afónica de tanto gritar!) me recuerda siempre:

·        “Eva, si te enfadas, ha ganado el impresentable” (ha conseguido su propósito)

Y acto seguido, primero controlo mi expresión facial (excepto la mirada), después el volumen y el tono de mi voz y por último, suelo utilizar uno de estos dos recursos, en función de la situación y del “personajillo”:

·        Una cortesía extrema o
·        El sentido del humor cómplice (por supuesto no ofensivo)

Ahora no recuerdo si os he hablado alguna vez de los dos acompañantes perpetuos que tenemos: “Don lo que tengo ganas de decir” y “Doña lo que me conviene decir”. Os aseguro que hay que escuchar más a la segunda, aunque sea un plomo!

"Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, ¿cómo sabrá gobernar a los demás?". Esta frase de Confuncio me recuerda que cualquier demostración de falta de control, especialmente en público es una prueba de nuestra incompetencia para llevar una reunión o incluso un equipo.

miércoles, 27 de junio de 2012

Fobias raras en reuniones





Fobias y reuniones

Hojeando el “qué!” ví un listado de las fobias más raras de la A a la Z. Al leerlas, me di cuenta de que las podemos observar en reuniones:

·         Anuptafobia.  Miedo a la soltería que provoca irreflexión en las decisiones.

Vemos a veces moderadores tomando decisiones o informando de manera poco meditada para no quedarse “para vestir santos”. Otras veces utiliza eso de: “a mí no me gusta pero es lo que hay…”

·       Bogifobia : Pánico al hombre del saco,

Llámese actualmente crisis, despido, prima de riesgo… que hace que muchos no se pronuncian con la misma libertad en las reuniones

·         Catoptrofobia : Temor a mirarse en espejos

Esa triste y bien común falta de espejo para buscar rasgos a corregir… (ver post sobre los sin-espejo)

·         Dromofobia Miedo intenso a los cruces de calles

Cuando toca dejar la tan segura acera en una reunión…no todos cruzan (no llegando así, al destino deseado)

·         Ergasiofobia: Fobia al trabajo, a hacer una tarea y sobre todo a equivocarse

Si en una reunión no se implementa  el principio de “buscar soluciones y no culpables” estamos lanzando a un montón de empleados a este tipo de fobia

·         Falacrofobia: Pánico a quedarse calvo

Sinónimo a quedarse con el “culo al aire” con sensación de estar al descubierto…

·         Gamofobia: Fobia al matrimonio, a verse demasiado comprometido.

Esa sensación de “compromiso, implicación…¿para qué? Luego resuta que… El absentimo emocional.

·         Hemofobia : Terror a la sangre

En muchas reuniones hay sangre : se humilla, pone en evidencia y hay personas que sienten una incomodidad terrible ante estas situaciones.

·         Isolofobia: Angustia ante la idea de sentirse sólo.

Algunos apoyan siempre la postura mayoritaria aunque no la compartan…sólo por no sentirse aislados, Buscan visualmente la postura que prima, antes de manifestar la propia

·         Kenofobia: Pánico a los espacios vacíos.

El que sienten los moderadores cuando llega la hora de la reunión y no se ha presentado nadie…

·         Latrofobia: Fobia por acudir al médico

Cuando alguna situación laboral está “enferma” en la reunión se evita buscar el verdadero diagnóstico y se ponen sólo parches. Sin hablar de las vacunas u orientación a la prevención

·         Molismofobia: Fobia a la suciedad y a la contaminación

No asumen aquellas decisiones o soluciones que no consideran limpias y éticas

·       Osmofobias Rechazo a olores.

“Esto apesta” “algo huele mal” “huele a quemado”…

·         Ranidafobia Pánico a los anfibios

Incluso para los que no la padecen, es aconsejable vigilar lo que se dice por que es probable tener que tragar algún sapo

·         Panofobia : Miedo al miedo

Miedo a sentir el miedo de que algo pueda salir mal, de quedar mal… Parálisis absoluta

·         Selacofobia Terror a los tiburones

Porque hay unos cuantos… en las reuniones.

·         Verminofobia Miedo a los microbios

A los contagios, especialmente emocionales y que en estos momentos habrá que cuidar.

La mayoría de nosotros puede reconocerse alguna de estas “raras fobias” cuando modera o participa en una reunión.

De momento no se ha acuñado ninguna fobia específica a asistir a reuniones ineficaces, pero ya vendrá ya… ¿Hay propuestas para el nombre?

viernes, 8 de junio de 2012

Estructura no significa rigidez en una reunión


Estructurémonos sin rigidez


No hay que confundir una reunión estructurada con una reunión rígida. El respeto de unas etapas no tiene por qué equivaler a encorsetar una reunión. La rigidez la impone el talante del moderador.

La prueba es que un brainstorming es una reunión absolutamente estructurada, pero nadie se atrevería a acusar de "rígida".

Una buena reunión se introduce, no se “empieza”. Se situará al grupo en el contexto, se expondrá y aclarará el objetivo de la reunión y se marcarán, si las hubiera,  las normas que deberán respetarse (por ej. móviles apagados.)

En muchas ocasiones se pierde el tiempo discutiendo un punto determinado y más tarde surge otro dato que demuestra que la discusión era inútil, creando en el grupo la sensación de desánimo y desgaste.

Por tal motivo, conviene no entrar a discutir y evaluar la información, antes de que TODA LA INFORMACIÓN haya sido aportada.

Una vez que todos los datos, ideas, opiniones… están sobre la mesa, ya puede abrirse la etapa de la discusión en la que se analizará, buscará ventajas y desventajas y se debatirá esa información.

Esta suele ser la etapa más caótica, y en la que el riesgo de que el grupo entre en espirales sin salida aumenta. Para ello, resultará útil que el moderador utilice:

- las síntesis parciales -para demostrar que sí se está avanzando-

- o preguntas que ayudan a la toma de decisiones o a centrar el tema,  
  del estilo de…:
         - ¿os parece que en este punto concreto estamos de acuerdo?    
- ¿podemos descartar esta opción?

Una vez terminada esta etapa, llega el momento de la conclusión. Y conviene recordar que concluir no significa simplemente “acabar” una reunión

En el caso de una reunión para solventar un problema también es aconsejable separar:

-          una descripción de la situación actual (no deseada ni deseable)
-          una descripción de la situación óptima
-          el análisis de los motivos que nos han llevado a la situación actual
-          las posibles soluciones que nos acercarían de la solución óptima.

Otro elemento que ayuda a proyectar una imagen de avance estructurado, es la utilización de alguna pizarra o mejor aún, el papelógrafo, dado que éste último tiene como ventaja la posibilidad de volver a recuperar datos u opiniones que se volcaron con anterioridad.

viernes, 18 de mayo de 2012

Los tándems mal entendidos en las reuniones



- Me llevan a una reunión de “apoyo” pero no me dan información y encima se enfadan si digo algo…



Se trata de una queja que escucho a menudo en mis cursos ya que es muy habitual convocar o acudir a las reuniones en “tándem”.
 
Caso 1 : Se convoca a la vez al responsable y al técnico :

Motivos “confesados” aunque inconfesables :

-          En realidad necesitas al técnico, pero si está el responsable delante, “crees que viste más” o que el compromiso del primero será superior.

Consecuencias:

-          El técnico en ocasiones no hablará con la misma libertad y obtendrás menos información en la reunión o cuando ésta termine y eso no te conviene...

-          Las intervenciones del responsable (que se sentirá obligado a “decir la suya” ya que está en la reunión) pueden desvirtuar el análisis.

-          El técnico tiene la presión de quedar bien delante de su responsable por lo que su intervención estará más sesgada que si viene solo y tenderá a la auto-justificación.

-          Pérdida de tiempo por contradicciones internas

Caso dos : “Acompáñame, por si te necesito”

-          Se ha convocado al responsable pero en la convocatoria no queda claro el objetivo. Este defecto provoca que muchos mandos acudan a reuniones con una o varias personas de su equipo “por si acaso”, haciéndoles perder el tiempo a la mayoría de ellos.  Las convocatorias deben contener una definición del objetivo suficientemente clara y detallada para que quien la reciba acuda con el soporte (e información!) estrictamente necesario, en caso de que lo precise. Tenemos derecho a pedir que se nos aclare ese objetivo y que se nos detalle qué se espera de nosotros en la reunión.

-          Al jefe le encanta “ir en equipo” a las reuniones porque así se siente más fuerte, sin importarle la sensación que crea en los que van de “jarrón” .

En caso de que sea necesarios “acompañantes” es indispensable una charla previa en la que el tándem o equipo se ponga de acuerdo sobre los términos de la participación de cada uno y su rol.  Ahí van algunos ejemplos:
-          si uno de nosotros comete un error ¿cómo actúa el otro?
-          no comentar determinados datos…
-          quien dice qué
-          preguntas que nos haremos entre nosotros
-          límites en nuestras concesiones

Todo ello para evitar situaciones delicadas y broncas innecesarias e injustas que provocan desmotivación.

domingo, 22 de abril de 2012

En reuniones, la impuntualidad genera impuntuales



Esos 5 minutos de descortesía...

Una reunión hay que empezarla a la hora prevista. Caiga quien caiga. Si no lo hacemos así y esperamos "amablemente" a que todos los participantes estén presentes, lo único que hacemos es convertir en impuntuales a los puntuales. 
  •  “Como todavía faltan dos personas, aprovecho para ir un momento a saludar a…”
  • “Mientras esperamos, subo un momento y así tengo tiempo de acabar…”

No existe justificación alguna para no respetar la hora de inicio de una reunión. Y la de “es que somos mediterráneos”, es un pretexto cultural exento de sentido.

¿Quién es responsable? :

o    El propio moderador (imperdonable). Erróneamente, algunos la utilizan para resaltar su posición jerárquica olvidando que no es un tema de estatus, sino de respeto.

o    Los participantes, cuya impuntualidad puede venir motivada a su vez por varias causas:
        •  hora de inicio no adecuada (no se han tenido en cuenta desplazamientos o simplemente horas punta de trabajo
        • característica intrínseca de alguno de los participantes
        • cultura de empresa: la lectura social de la impuntualidad no es negativa sino que tiene tintes de cierto snobismo...

Cuando alguien llega tarde a una reunión, si se encuentra con que la misma ya ha empezado, se disculpará verbal o gestualmente, mientras toma asiento rápidamente. 
Por el contrario, si el hábito de la organización es esperar a que estén todos presentes, el “impuntual” no sentirá ningún tipo de incomodidad, mientras saluda alegremente al resto de participantes.

Lo aconsejable es iniciar la reunión pasados 3-5 minutos de cortesía, ya que a partir de ese tiempo empieza el plazo de “descortesía” hacia los puntuales.

En las empresas en que se suele esperar a los impuntuales, la impuntualidad se vuelve crónica y se contagia incluso a los puntuales.