jueves, 31 de diciembre de 2009

La importancia de las frases introductorias en una reunión

Cómo NO empezar una reunión



Dime cómo empiezas y te diré cómo escucharé tu reunión.

Si nos preguntan cómo iniciamos la última reunión (y la penúltima, y la otra…) es posible que no recordemos muy bien esas primeras palabras introductorias.
La mayoría hemos preparado un objetivo muy claro (y digo la mayoría porque la Navidad me hace sentir generosa!!!), pero esas frases introductorias claves después de los saludos y agradecimientos protocolarios o familiares (según el tipo de reunión) no suelen estar bien preparados.
Y sin embargo van a marcar y mucho, las expectativas y la actitud de los participantes.

¿A quién no le suena eso de : “hoy estoy aquí para hablar de…” o “nos hemos reunido para hablar de…” o peor todavía “como cada mes estamos aquí para hablar de” “o como cada lunes…”
Bien, si a estas frases “motivadoras” les incluimos coletillas que suelen resbalar a menudo del estilo “ estamos aquí un poco, para intentar…” las expectativas ya están por los suelos y la actitud pasiva instalada.

En esta situación nos va a costar mucho más conectar con el grupo y conseguir su atención e implicación.
Existen muchas frases, preguntas, imágenes o cifras aisladas que pueden ayudarnos a evitar tal pésimo inicio. Utilicémoslas.

lunes, 28 de diciembre de 2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

Los recursos que "no vemos"

Uno se acostumbra a vivir optimizando al máximo los recursos que le rodean. Cosas que otros apenas perciben, cobran un gran valor.

Eso me recuerda un ejercicio que da qué pensar:

Si te entregan tres cajas de cartón conteniendo: la primera cerillas, la segunda chinchetas y la última 3 velas : ¿qué podrías utilizar y cómo, para conseguir colocar las velas (y que se aguanten!!!) en una pared vertical?.

La mayoría de las personas se complica la vida y obtiene resultados poco eficaces, intentando pegar con cera las velas directamente en la pared o con chinchetas…

Sencillamente porque no tiene en cuenta como “recursos” también los envoltorios, es decir, las cajas de cartón, que pueden fijarse en la pared con las chinchetas y sostener sin penalidades las velas colocadas con un poco de cera.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Frases a utilizar en reuniones

Sobre dudas, certezas y errores varios...


Aquí tenéis algunas frases de Bertrand Russell - Filósofo, matemático y escritor inglés - Premio Nobel en Literatura en 1950, que pueden utilizarse en muchas reuniones… y de estilos diferentes.

Yo, me quedo con la última:

“Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”

“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.”

"Lo que los hombres realmente quieren no es el conocimiento sino la certidumbre"

"¿Para qué repetir los errores antiguos, habiendo tantos errores nuevos que cometer?"

martes, 8 de diciembre de 2009

Ley de las indirectas inútiles en reuniones


Añadir vídeoCuidado con las indirectas en reuniones

¿Os suena esta situación? : Convocas a 10 personas para enviar un mensaje “sutil” a una o dos de ellas…

Resultado: el/los destinatarios no se dan por aludidos y es posible, o incluso probable, que se ofendan algunos de los otros convocados…

Si un tema (generalmente una crítica) atañe a un número reducido de personas, eso justifica una reunión sólo con esas personas. Olvidemos esa táctica tan recurrida del uso de indirectas inútiles lanzadas en las reuniones, porque ese mensaje sutil corre el riesgo de no llegar al destino deseado.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LADRONES DE IDEAS


EL ¿APARENTE? ROBO DE IDEAS

La mayoría de las personas somos capaces de recordar (que no de olvidar) una situación en que ingenuamente dimos una idea a alguien. Su respuesta fue agradecernos el interés (o no) y luego decirnos que no era el momento, que no era posible, o que “en esa empresa” nunca…
Al cabo de un tiempo, esa misma persona aparecía en una reunión y satisfecho de sí mismo ¿adivináis qué presentaba como fruto de su propia inspiración? NUESTRA IDEA!!!
Reacciones posibles :

- Defender en la reunión nuestra autoría
- Hablar con él en privado
- No decir nada y decidir “dejar de pensar” en la empresa…

Desafortunadamente, la última es la más habitual, con la consiguiente pérdida de ideas valiosas que nunca verán la luz. Ninguna empresa puede permitirse huelgas cerebrales de sus colaboradores.

Pero ese robo no es siempre consciente. Puede suceder que Matilde le proponga a su jefe “a minúscula rodeada con un círculo”. A éste, la idea no le parece aplicable, pero le va dado vueltas hasta que de él surge una idea ¿nueva? (para él sí!) : “A mayúscula rodeada de un cuadrado”.Conflicto de visiones (y de egos) : para Matilde ES LA MISMA IDEA. Para su jefe NO.

Si el jefe es hábil, lo que hará cuando presente su A mayúscula en la reunión, será recordar que en su día Matilde propuso una “a minúscula” y que madurando el tema y adaptándola, gracias a ella surgió “A mayúscula” y por lo tanto agradecer “la inspiración”.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los triángulos y las reuniones

Aclaración del concepto "triángulo" en una empresa


Cuando en los cursos de conducción de reuniones hablo de los “triángulos” me refiero a aquellas personas que ocupan en la empresa un estatus de mando (generalmente desprovisto de liderazgo) y que lo ejercitan de manera coercitiva abusando de ciertas prerrogativas especialmente formales inherentes a su cargo. La confusión entre temor y respeto es una de sus características principales.

¿Todo jefe es un triángulo?
Un rotundo NO.

Hay que diferenciar:

- Cabeza y triángulo en proporción : el jefe medio
- Gran cabeza y pequeño triángulo : el verdadero líder
- Y por último cabeza pequeña y enorme triángulo: aquí tenemos al verdadero “señor/a del triángulo”.

Su presencia se convierte en un verdadero escollo para cualquier reunión efectiva, ya sea cuando la modera, ya sea cuando acude como participante.

jueves, 5 de noviembre de 2009

REUNIONES EXPRESS


Las reuniones de 5 minutos

Muchas empresas, organismos o despachos han acogido positivamente este buen hábito : las reuniones exprés o de 5’.

Justo antes de iniciar la cada día más acelerada jornada laboral, todo el equipo se reúne (normalmente de pie) para intercambiar esas informaciones que deben ser de conocimiento de la totalidad de los miembros.

Ejemplos :

1. hay un cambio de interlocutor con una empresa
2. se ha firmado (o estamos a punto) un importante contrato con alguien
3. una incidencia que surgió ayer a última hora
4. una noticia en un periódico que afecta a uno de nuestros clientes
5. etc…
6. Sin olvidar la felicitación que ha llegado.

Cuántas meteduras de pata se podrían haber evitado con la instauración de estas mini reuniones…

viernes, 23 de octubre de 2009

Un archivo "dinamizador" en una reunión

En este enlace encontraréis un archivo que tanto sirve para “sentirse importante” durante unos segundos, como para utilizar en una presentación o reunión (en ese caso colocas el nombre de la empresa o persona que te interesa y ya verás…).

http://www.monfestival.fr/

domingo, 18 de octubre de 2009

Efecto halo y Efecto Horm


El efecto Halo y el efecto Horn

El efecto halo, es un fenómeno perceptual que podemos encontrar cuando se evalúa a un colaborador. Se basa en la tendencia general a fijar la atención en una sola característica, favorable o desfavorable, formando así un "halo" que afecta la consideración y evaluación del resto de características. Si la característica predominante es favorable, las demás características serán probablemente contempladas como favorables; si por el contrario, la característica dominante es desfavorable, la evaluación de las otras características resultara más bien negativa.
En el primer caso hablaremos del efecto Halo y en el segundo del efecto Horn.

Se estudia especialmente por su incidencia en las evaluaciones de desempeño, pero es un fenómeno que un moderador debe tener en cuenta a la hora de llevar una reunión.

lunes, 5 de octubre de 2009

Uno no aprende de los errores


Uno no aprende de la experiencia, sino de la reflexión sobre la experiencia.
Si uno no ejercita su autoanálisis, la experiencia sólo le sirve para consolidar sus vicios.

En el ámbito de las reuniones es peligrosos creer que por el hecho de haberse reunido en incontables ocasiones, uno es inmune a toda posibilidad de aprendizaje y mejora.

Como simple tabla de auto-reflexión propongo usar la siguiente guía de comprobación al término de la próxima reunión :

1.- Objetivo o finalidad de la reunión
¿Tenía yo clara la diferencia entre tema/objetivo de la reunión?
¿La gente lo comprendió?
¿Tuve que reconducir en muchas ocasiones?
¿La gente se molestó con esas reconducciones?
¿Se dejaron claras algunas “normas”?
¿Qué podría mejorarse


2.- Participantes¿El número era correcto?
¿Respondieron o confirmaron los convocados?
¿Era mejorable la lista de participantes?

3.- Preparación de la reunión
¿Se convocó a tiempo?
¿Se solicitó confirmación? ¿Qué pasó con los “clave”?
¿Fue adecuada mi preparación de materiales?
¿Los participantes se habían preparado?
¿Los medios estuvieron disponibles a tiempo?
¿Qué podría mejorarse?
Me faltaron datos o información que podría haberme sido útil

4.- Calidad de la discusión
¿Se discutieron adecuadamente los temas?
¿Fue adecuada la participación del grupo?
¿Algún participante distorsionó la reunión?
¿Se concedió tiempo suficiente para la discusión?
¿Podría haberse mejorado la manera de conducir la reunión?

5.- Toma de decisiones
¿Se tomaron decisiones durante la reunión?
¿Contribuyeron a conseguir el objetivo?
¿Se concedió el tiempo necesario?
¿Se había proporcionado la información adecuada para la toma de decisiones?
¿Se introdujo bien esta fase?

6.- Cometidos
¿Se asignaron?
¿Contribuyen al alcance del objetivo?
¿Entendieron los participantes qué se espera que hagan en adelante?
¿Se ha implantado un sistema de control?
¿Era mejorable la asignación de cometidos?

7.- Medios auxiliares y recursos audiovisuales
¿Reforzaron los temas expuestos?
¿Sirvieron para algo más que para “distraer”?
¿Estuvieron disponibles en el momento oportuno?

8.- Tiempo
¿Comenzó a la hora prevista?
¿Se presentaron puntualmente los participantes?
¿Terminó a la hora prevista?
¿Era adecuado el horario previsto?
¿Era mejorable la estructuración del tiempo?

Es interesante plantearse estas preguntas al término de la reunión como ejercicio de autoevaluació ...

viernes, 18 de septiembre de 2009

Compartir conocimiento y Reuniones

Cuelgo este video que retuvo mi atención y en el que Tasaka habla de que el conocimiento individual ha perdido valor y que lo importante es compartirlo.

No habla directamente de reuniones, pero considero que éstas pueden ser un foro idóneo para que se lleve a cabo.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Efecto Pigmalión y Reuniones


El “Efecto Pigmalión” se refiere a las consecuencias que provocan sobre el comportamiento de una persona las expectativas y creencias que se tienen de ella. Si ésta percibe que se le valora poco o que es tratada con desconfianza, esto se reflejará en sus acciones posteriores.

Hay que destacar en ese sentido el experimento Rosenthal: En una escuela se hizo un test de inteligencia a varias clases. Sin corregirlo, Rosenthal seleccionó un 20% de alumnos de cada clase y dijo a los profesores que sus capacidades eran superiores y que obtendrían mejores notas. A final de curso obtuvieron mejores resultados respecto a sus compañeros. Una vez más, cuando se espera mas de una persona, se crea un mejor clima emocional con esa persona, se le ofrece mas oportunidades de participación, se le exige más, se le escucha de otra manera y se le mantiene mas informada.

McGregor y Likert afirmaron también que la conducta del directivo genera un efecto trascendental en la de sus subordinados. En otras palabras, los empleados responderán según como crean que sus superiores esperan de ellos.

¿Qué pasa pues en el contexto de las reuniones? En las reuniones de equipos de trabajo, cuando un moderador DECIDE que algún participante “es interesante” interactúa con él de manera diferente que cuando lo etiqueta de “pobrecito-no-da-para-más”, influyendo a la larga, en la calidad de sus aportaciones y por la tanto en el resultado de la reunión. Lo más grave es que a veces esta etiqueta nos viene dada por una tercera persona y la asumimos sin ningún espíritu crítico. Hay que dar la oportunidad a los participantes en una reunión a que se expresen sin los sesgos de nuestros prejuicios.

viernes, 24 de julio de 2009

Un cuento sobre reuniones

Aqui tenéis un cuento de Juan Francisco Galán (fugas y ficciones) que de transfondo dibuja la realidad de esa raza en peligro de extinción : de las raras personas que preparan correctamente las reuniones...

Cuentos y reuniones (Ficción empresarial)

1. Reuniones

Jordi tenía un problema con las reuniones: se aburría como un hongo, sobre todo si no era él el que hablaba. Daba igual que fueran por la mañana o por la tarde, pasada la media hora perdía el hilo, dejaba de entender de qué estaban hablando y le vencía el sueño, un sueño mortal.
Jordi estaba acostumbrado a preparar las reuniones, a revisar la agenda y a buscar la última información disponible sobre los temas. Pero no todos los demás lo hacían, de modo que se gastaba una hora entera en poner a la gente en contexto.
Jordi se cansaba con tantas explicaciones y le entraba la modorra, la soñarrera.
Otras veces no estaba claro el objetivo de la reunión, ni las decisiones que había que tomar o no estaba quién debía tomarlas o llegaba tarde o …
Lo que más miedo le daba no era dormirse, sino ponerse a roncar, como hacía aquel comercial, Luengo se llamaba, en los comités de ventas de su primera empresa, hace ya unos años.
Jordi probó a no prepararse las reuniones, a meterse en ellas sin saber de que iban.
- Así estaré más atento, para saber de qué están hablando.
Pero no dio resultado. Lo más que consiguió fue quedarse con la duda de si los demás hacían lo mismo.

2. Cuentos

Un día llegó a una presentación original, en la que el ponente sacó unas cuantas fotos de animales y se puso a contarles un cuento, enganchando al momento al auditorio.
Aquella reunión fue estupenda y a Jordi le encantó la idea.
- Ya sé, cuando me aburra en una reunión, me voy a poner yo a escribir un cuento.
Y así lo hizo, llegó a la siguiente presentación, lunes por la mañana, y mientras la gente hablaba del fin de semana comenzó a inventarse un cuento, un cuento pequeño, para niños, érase una vez un príncipe…
Mientras lo escribía ponía cara de interés, por supuesto, no se ofendiera nadie.
Llegó el tiempo de hacer los presupuestos para el año siguiente y las reuniones se multiplicaron: las había por la mañana, por la tarde, por la noche. Con café, con aperitivo, con comida, con merienda. En la oficina, en un restaurante, en un hotel…, las había incluso de varios días, durmiendo fuera de casa.
Jordi aprovechaba para hacer más grande el cuento: su príncipe crecía, viajaba, pasaba mil aventuras, conocía una princesa y todas esas cosas.
Un día, en medio de una reunión con clientes, el padre del príncipe se murió y el príncipe tuvo que hacerse mayor, para hacerse cargo del reino. A Jordi le daba mucha pena.
- ¡Pobre! Ya no podrá hacer todo lo que quiera.
Pero el cliente le estaba preguntando algo: ¿cuál es su propuesta, su enfoque para nuestra empresa?, le preguntaba.
- Lo mejor es enviarle por Internet, para que se vaya donde quiera. Los del reino pueden buscar otro o hacerse republicanos.
El cliente tenía cara de asombro y su jefe de espanto.
- Perdón, quiero decir que nosotros proponemos un enfoque moderno y global para superar las necesidades de su organización. Gracias a la globalización podrían ustedes aprovechar las sinergias asociadas a …
Su jefe comenzó a recuperar la respiración, pero el príncipe le miraba impaciente:
- ¡Oye!, que me falta un nombre, no puedes mandarme así por el mundo, ni siquiera por Internet.
- Digo que la deslocalización redundaría en una reducción de costes que haría posible una mejora del margen operativo antes de impuestos, que a su vez permitiría …
- ¡Un nombre! ¡Ponme un nombre!
Le llamó Stupa, para animar al Tíbet, que cualquier apoyo es bueno y consiguió terminar la reunión, a trancas y barrancas.
Desde entonces volvió a dormirse en las reuniones. Se le iban las ideas y se le caía la cabeza. Dios Mío ¡Qué aburrimiento! Trató de hacer otro cuento, pero se acordaba de Stupa y no le salían las palabras ¿Dónde estaría? ¿Qué estaría haciendo? ¿Habrían encontrado los del reino un rey de repuesto?

3. Final

Un día se quedó dormido, 3, 4, 5 segundos. Otro día un poquito más, unos segundos más. Hasta que un día se durmió por completo y le echaron de la empresa.
Jordi cogió sus cosas y se fue a casa dando un largo paseo. El viento arrastraba las hojas del otoño y en su cabeza se agolpaban mil imágenes impalabrables.
Llegó a casa como un autómata, y, sin pensarlo, encendió el ordenador y abrió el correo. Uno de sus mensajes tenía una mano, una mano que le saludaba. ¡Era Stupa, que venía a buscarle! Stupa, que le cogió con suavidad, pero con firmeza, y tiró de él hacia el monitor. Jordi no lo dudó ni un momento y se metió por la pantalla y desapareció.
Y nunca más se supo de él, ni en Facebook, ni en Linkedin, ni siquiera en Google.

miércoles, 15 de julio de 2009

Una de humor

Algunas Leyes sobre negocios y ejecutivos



  • Cuando más importantes sean las notas que estás preparando más probabilidades hay de que se te rompa la punta del lápiz. (1ª ley de las reuniones de negocios)
  • Nunca entenderás con claridad el nombre de la persona más importante.
  • Corolario: No importa que lo hayas entendido con claridad, seguro que lo pronunciarás mal. (2ª ley de las reuniones de negocios)
  • No negocies nunca antes de las diez de la mañana ni más tarde de las cuatro de la tarde. Antes de las diez estás inquieto; después de las cuatro, demasiado desesperado. (ley de Eddie sobre los negocios)
  • Haz lo posible por parecer tremendamente importante. (1ª regla de Spark para los ejecutivos)
  • Procura que te vean al lado de gente importante. (2ª regla de Spark para los ejecutivos)
  • Evita discutir los temas de manera profunda, pero si no tienes otro remedio, plantea una pregunta estúpida. Desconcertarás a tu oponente y lo harás cambiar de tema. (4ª regla de Spark para los ejecutivos)
  • Cierra siempre la puerta del despacho. Esto coloca las visitas a la defensiva y hace que siempre parezca que estés en una reunión importante. (5ª regla de Spark para los ejecutivos)
  • La fastuosidad del vestíbulo varía de manera inversamente proporcional a la solvencia de la empresa. (Ley de las instituciones)
  • Cualquier cosa que se puede cambiar se debe cambiar hasta que no quede tiempo para cambiar nada. (ley sobre la planificación empresarial)

lunes, 13 de julio de 2009

Causas de insatisfacción de las reuniones


¿De qué se quejan principalmente "las víctimas" de las reuniones?

SENSACIÓN DE PÉRDIDA DE TIEMPO

1. Hay demasiadas
2. Duran más de lo necesario
3. No ha habido tiempo para prepararlas
4. Hacen leer documentación que luego no es necesaria
5. No se empiezan a la hora prevista
6. Siempre se acaba hablando de otros temas
7. Se toman grandes decisiones que luego acaban en nada
8. Se permiten interrupciones continuamente
9. De toda la reunión, sólo me interesaba un punto concreto

SENSACIÓN DE DESCONTROL Y MALA GESTIÓN

10. No son estructuradas y es muy fácil perder el hilo
11. Los asistentes no son los que deberían ser
12. Nadie modera realmente la reunión
13. Algunos personajes distorsionan la reunión y el moderador “se deja…”
14. El proceso de toma de decisiones y resolución de problemas es «de risa», por ponerlo suavemente

SENSACIÓN DE PROCESO DE COMUNICACIÓN DEFECTUOSO

15. Siempre hablan los mismos
16. Son monólogos indigeribles
17. Se utilizan innecesariamente anglicismos y palabras que no todos conocen

SENSACIÓN DE QUE EL MODERADOR NO CUIDA LO BASTANTE AL GRUPO

18. ¿Para esto me hacen venir de tan lejos?
19. El moderador no gestiona los conflictos
20. Se hacen en público críticas o comentarios que deberían hacerse en privado
21. La verdadera reunión empieza cuando termina la oficial
22. El estilo del moderador genera insatisfacción

SENSACIÓN DE TOMADURA DE PELO

23. Sirven para «vestir» de aprobación colectiva una decisión individual
24. El acta no refleja lo que se dijo o acordó
25. Se crean «círculos de calidad» que no funcionan como tales

¿Cuáles has sentido tú, más amenudo?




viernes, 26 de junio de 2009

LOS 6 SOMBREROS PARA PENSAR EN LAS REUNIONES

¡¡¡He dicho PARA PENSAR!!!

ENFOQUES Y SOMBREROS


La técnica de los 6 sobreros para pensar, de Edward de Bono, puede ser una buena táctica para hacer que algunas reuniones sean más participativas y también más productivas.

Según este sistema, el uso de un determinado sombrero, provoca que los participantes asuman una especie de juego de rol interesante :
  • El sombrero blanco supone una mirada objetiva a los datos y a la información. Nos basamos en los hechos

  • El negro representa la crítica constructiva y el anticiparse a los aspectos negativos

  • El verde abre la puerta a expresar nuevas ideas, enfoques y posibilidades

  • El amarillo simboliza el optimismo, las ventajas y beneficios,

  • El azul aporta el control y gestión del proceso de pensamiento,

  • Y el rojo, es el que legitimiza los sentimientos y la pura intuición, sin que se nos pida una justificación lógica que los acompañe.

Así que también nos da la oportunidad de sin generar enfrentamiento ni ofender a nadie apelar a : “necesitamos sombrero amarillo con urgencia” o "sácate un momento el sobrero negro" o "o nos ponemos el verde o no salimos de ésta...".

lunes, 15 de junio de 2009

La dinámica de grupo en la selección

Técnica para “salir airoso” de una dinámica de grupo
Os recomiendo el blog siguiente: http://gaceladewirayut.blogspot.com/ donde encontré la siguiente técnica que me pareció muy acertada…

“Durante una época, aquella en la que era frecuente que para una oferta de empleo se presentaran 1000 personas, realice muchas de éstas dinámicas de grupo y siempre con resultados excelentes. En ninguno de los casos me consideraba mejor preparado que muchas de las personas que allí estaban, pero si que utilizaba siempre una misma metodología que me daba muy buenos resultados.
El tema consiste en memorizar lo siguiente: CAIC (Callar, Analizar, Intervenir, Cerrar):
Supongamos que estamos en una dinámica de grupo, a la que asistimos siete personas mas el moderador. Se nos presenta un caso típico de cómo resolver un problema en una fábrica en la que nuestros empleados se declaran en huelga y tenemos que atender un pedido muy urgente.
Es un error muy común, pensar que el objeto de éstas dinámicas es aportar la mejor solución e incluso resolver el problema planteado. De lo que se trata realmente es ver la desenvoltura de cada uno de los candidatos/participantes durante la reunión.


Por tanto, al principio ( C ), tenemos que estar “callados”, anotar con cuidado el nombre de cada uno de los otros participantes, y escuchar las intervenciones de cada uno de ellos. Podremos observar como se lanzan apresuradamente a por el uso de la palabra, quitándosela uno a otro y elevando el tono de voz considerablemente.

Podrá llegar un momento en el que todos hayan hablado, o gritado, o pronunciado alguna frase entrecortada. Nosotros no tendremos que preocuparnos y deberemos seguir callados. No hay problema.

Mientras, debemos volcar toda nuestra atención en la segunda fase ( A ). Tenemos que “analizar” de forma detenida y concienzuda a cada uno de los asistentes. Escuchando cada una de sus intervenciones, la forma en que toman la palabra, la claridad de sus exposiciones, el tono de voz con el que exponen sus ideas, las reacciones que provocan sus opiniones en el resto de compañeros, etc...

El objetivo es identificar tres personas:

• La primera es aquella que haya producido mas rechazo en el resto de compañeros. Bien por el tono agresivo con el que habla, por el contenido de sus comentarios, por la pedantería que demuestre....

• La segunda será su extremo opuesto. Será la persona que haya conseguido expresarse mejor, que haya mostrado claridad en su planteamiento y que sea escuchado con atención por el resto.

• Y la tercera persona, quizás la más importante de identificar, es aquella que tenga un tono más pusilánime, que no esté muy motivada dentro de la reunión, no tenga las ideas muy claras... Esta persona hará de llave de entrada

Y llegamos a la fase ( I ). Es el momento de “intervenir”. En ese momento, la reunión probablemente avance sin orden ni concierto, con seis ideas diferentes sobre como solucionar el problema. Probablemente, con algún cruce dialéctico de alto voltaje entre alguno de los participantes y voces altisonantes.

Esperaremos a que tome la palabra nuestra llave de entrada, esa tercera persona sin las ideas muy claras y tono calmado. Será la persona a la que será mas fácil interrumpir o replicar para tomar nosotros la palabra sin provocar enfrentamiento y realizar una intervención que consistirá básicamente en hacer un resumen de los comentarios de cada uno de los participantes, haciendo referencia al nombre de pila de cada uno y mirándoles a la cara mientras resumimos sus palabras.

Asimismo, alabaremos y nos sumaremos a las buenas ideas aportadas por el segundo participante, que era la persona que mejor se expresaba y mejor imagen tenía entre el resto de asistentes.
Finalmente, criticaremos las propuestas del primero y la forma poco constructiva de expresarse apoyándonos en los comentarios del resto.
Esta intervención, como habremos tenido tiempo de preparar, con ayuda de notas, mientras el resto se enfrascaba en la lucha, deberemos realizarla con un discurso organizado, claro y convincente.

Después de nuestra intervención, todos los asistentes percibirán que la reunión se ha clarificado y organizado gracias a nuestra aportación. Durante el resto de reunión, mientras vuelven a enfrascarse en temas puntuales sobre como resolver el tema de la fábrica, que como dije, es solo una excusa, nosotros podremos observar y seguir analizando placidamente la situación.

Finalmente, llega el “cierre” ( C ). El tiempo que dispone para el grupo para llegar a una solución de consenso se habrá agotado sin haber llegado a ningún acuerdo, a causa de los diferentes ‘egos’ de cada uno de los asistentes. Será el momento, de volver a intervenir, de igual modo que en la primera ocasión, sólo que en esta vez tendremos mucho más crédito y respeto ganados.
De hecho, se esperará nuestra intervención como un resumen de todo lo expuesto, identificando los comentarios más acertados y los menos afortunados. "

domingo, 31 de mayo de 2009

Las reuniones institucionalizadas




Reunirse “porque toca”
No hay certeza de que el cielo exista.
En cuanto al infierno, albergamos serias dudas...
Sin embargo, en la tierra existe el PURGATORIO : la asistencia a reuniones aburridas, ineficaces o incluso absurdas, dónde uno acaba colgándose en el limbo (aunque parece ser desde hace poco, que éste tampoco existe…).

Las reuniones en ocasiones, son contempladas como panaceas y convertidas a veces, por decisión unilateral de “las cúspides” en un objetivo medible: algunas empresas condicionan el cobro de incentivos a la realización de un número determinado de reuniones a la semana/mes/trimestre/año. Y en la mayoría de los casos la gente no se atreve a cuestionar su pertinencia para no ser tildado de “rebelde”.

¿Cuáles son las inevitables consecuencias? : Su convocatoria responde en esos casos, a “cumplir el expediente”, y su verdadera razón pasa a ser la firma de un acta que justifique su celebración. Magnífica manera de despilfarrar recursos. Y lo que es peor, predisponer a la gente en contra de lo que consideran un cronófago enemigo de sus agendas: “las reuniones”.

Pero en muy pocas ocasiones, las instituciones que quizá en un contexto determinado decidieron la conveniencia de “sistematizar” ese número, verifican y si cabe, corrigen, esa cantidad que se decidió desde la lejanía.

Sería aconsejable consultar más amenudo, si quizá convendría convertir una reunión quincenal en una mensual, o una mensual en trimestral (hasta que el contexto exija un nuevo cambio…) y sobre todo, no tomar como una crítica personal comentarios en ese sentido...
No se está señalando con el dedo una decisión errónea, sino la necesidad de un "pequeño cambio"...

sábado, 23 de mayo de 2009

Terapia tras reunión "durilla"

¿Alguien te ha amargado una reunión?
Si acabas de tener una reunión de aquellas “durillas” en la que un personaje en concreto te lo ha hecho pasar muy mal… Aunque ya es demasiado tarde para lamentarse, hay una pequeña TERAPIA,

Abre un archivo con el nombre del personaje en cuestión.
Lleva ese archivo a la papelera de reciclaje
Cuando te pregunten ¿Realmente quiere ELIMINAR a ….? Entonces, respira hondo y pulsa SI!!!!!

lunes, 18 de mayo de 2009

"Pensar o no pensar"


Tu no estás aquí para pensar…


Mientras algunas empresas se agotan intentando hacer llegar el mensaje de que es necesario anticiparse al cambio y fomentar la creatividad, para no dejar devorarse por la competencia, por otro lado, en algunas reuniones de las mismas se puede escuchar el mensaje siguiente :

“Tú no estás aquí para pensar,
o su frase hermana,
a tí no te pagan por pensar”
¡Maravilloso! Un ejemplo perfecto de incoherencia magistral entre discursos y acciones, fuente rápida de descrédito personal e institucional.
Muchos gestores de equipos para puntualizar más la diferencia jerárquica entre la clase pensante (ellos) y la clase puramente ejecutante (el resto), suelen soltar en reuniones semejantes despropósitos.
Desde hace 6 años aprovecho los seminarios para preguntar a los participantes si en su empresa han oído alguna vez en una reunión tales “expresiones bofetada” y lo grave es que aproximadamente el 80% contestan que sí. Y aunque la tendencia es a la baja, los residuos son peligrosos.
Por otro lado, tenenos que prestar atención no sólo a frases explícitas en este sentido, sino a todas aquellas que implícitamente puedan ser interpretadas en ese sentido.
Deberíamos advertir a quienes utilizan tales expresiones del grave peligro que supondría que nuestros colaboradores asumieran que en el ejercicio de su trabajo, no es necesario PENSAR…

viernes, 15 de mayo de 2009

La duración de una reunión (1)


¿Cuánto tiene que durar una reunión?Una reunión debe durar precisamente eso, “lo que deba durar”. Y para que coincida, el primer requisito es no olvidarse de señalar en la convocatoria la duración prevista.

Muchas reuniones se alargan más de lo que sería aconsejable por la falta de concreción de ese “detalle”: todos saben a qué hora se inicia, pero no siempre se conoce la hora en que termina.

Si el límite final no está determinado, la gente actúa sin la presión del tiempo. Si hay que decidir algo o encontrar una solución antes de las 12:30, por ejemplo, las participaciones en general suelen ceñirse más al objetivo establecido y la gente se dispersa menos. Si por el contrario, no hay duración establecida, la actitud se aleja de la eficiencia.

Otro “problemilla” es la falta de realismo del timing previsto. El moderador en algunas ocasiones prevé con mucho optimismo el tiempo que requerirá tratar cada punto del orden del día, sin tener en cuenta que en la reunión no sólo hay que calcular el tiempo que él necesita para exponer sus ideas (reunión conlleva o debería conllevar interacción). De esta manera, sistemáticamente se sobrepasa el tiempo previsto.

Hay que calcular con seriedad y rigor el tiempo que pueda requerir cumplir con los objetivos. Y si hay que pecar de algo, mejor de “exceso”, ya que si una reunión que presumiblemente debía terminarse a las 12, termina a las 11:30, seguramente generará mayor satisfacción que el caso contrario. Eso sí, si se han consolidado los objetivos con éxito antes de la hora anunciada, el moderador felicitará a los participantes por su eficiencia (pero tendrá en cuenta el ritmo real de grupo para la próxima ocasión).

domingo, 10 de mayo de 2009

Artículo en el ABC sobre reuniones

"La vida es eso que pasa mientras estás reunido"

Aunque me han bautizado como Eva Cantarella (por cierto, catedrática de la universidad de Milán y conocida autora de un libro sobre la bisexualidad en las sociedades...)!!! lo cuelgo igualmente...

ABC.es

Hasta la próxima

miércoles, 6 de mayo de 2009

El "famoso" Brainstorming


¿He participado de verdad, en un brainstorming?


Se trata de una herramienta ideada en 1941 por Alex F Osborn y con ella se busca generar cantidad de ideas, sin pretensiones (inicialmente) de calidad.


Cuando durante un curso pregunto si alguien ha participado en un brainstorming o lluvia de ideas, la mayoría contesta que sí. Después de profundizar en la técnica, más del 80% acaban reconociendo que habían participado en un simple “listado de ideas” (eso sí, con comentarios del tipo : que salgan ideas originales, ¿eh?).


Una sesión de brainstorming require de un facilitador o moderador y un soporte donde ir anotando las ideas (papelógrafo, papel de embalar gigante o incluso algún software especial, pero sobre todo, precisa respetar una serie de normas.

Las fases son:


  • Definimos qué queremos obtener de manera clara y concisa. Ejemplos : ¿De qué formas podríamos mejorar el producto X? o ¿Cómo podríamos incentivar la fidelización del tipo de clientes X? ¿Cómo podemos sorprender a nuestros clientes en Navidad?

  • Se indica explícitamente que no importa lo tontas, descabelladas o inviables que parezcan las ideas, todas se anotarán. Está prohibido criticar y comentar las ideas. Se puede fomentar la risa, pero no la crítica.

  • Los participantes vuelcan sus ideas y el moderador las anota de manera visible (durante un tiempo determinado al inicio)

  • Finalizada esta fase, pueden escribirse algunos criterios para juzgar después cuáles son las ideas que solucionan mejor el problema o desafío. Se recomienda empezar con la palabra “debería”, por ejemplo: “Debería ser legal”, “debería ser rentable”, etc.

  • Llega la hora de puntuar las ideas (teniendo en cuenta los criterios preestablecidos).


  1. Aqui hay gente que previamente separa y preelecciona 5 ideas y se votan de 0 a 5 puntos.

  2. Otros, sujetan a votación sólo las que cumplen los criterios, pero sin limitar el número, siendo los votos “en plan eurovisión” : 5-4-3-2-y 1 puntos

  3. y por último algunos dejan votar sobre la totalidad de las ideas.


  • Se retienen aquellas ideas más votadas (pero se aconseja guardar el resto, por si acaso...).

lunes, 4 de mayo de 2009

Programa de radio sobre Reuniones eficaces (en catalán)

Aqui podéis encontrar un programa de radio (en catalán) dedicado precisamente al tema de las REUNIONES EFICACES, donde a parte de opiniones y anécdotas, también se dan algunos consejos prácticos.
Entre los participantes reconoceréis a Antoni Valls ("mi compañero de libro") y a una servidora...
www.catradio.cat/pcatradio/crItem.jsp?seccio=programa&idint=1038

Una vez abierto, hay que "pulsar" (abajo en la derecha) "Reuniones Eficaces" (30/04/09)

martes, 28 de abril de 2009

Peligros de la información en cadena



La degradación de la información
Siempre que una información deba transmitirse en cascada, convendrá optar entre reunir a los interesados (si se cumplen los requisitos para que la reunión informativa sea pertinente) o informar por escrito. Si no, corremos el riesgo de que la información se degrade, como en este ejemplo:

El Director General le dice al Gerente :

El viernes próximo, alrededor de las 5:00 p.m., aparecerá el Cometa Halley en esta zona. Se trata de un evento que ocurre cada 78 años; por favor, reúna a todos los trabajadores en el patio de la fábrica, con cascos de seguridad, que allí les explicaré el fenómeno. Si estuviera lloviendo, no podremos ver este raro espectáculo a ojo descubierto, en tal caso, todos deben dirigirse al comedor donde se exhibirá un documental sobre el Cometa Halley.

El Gerente le dice al Director de Planta:

Por orden del Director General, el viernes a las 5 de la tarde, aparecerá sobre el patio de la fábrica el Cometa Halley. Reúna a todo el personal con cascos de seguridad y llévelos ahí, o, si llueve, al comedor, donde tendrá lugar un raro fenómeno que sucede cada 78 años a ojo desnudo.

El Director de Planta le dice al Director Administrativo:

A solicitud del Director General, el científico Halley de 78 años de edad, aparecerá desnudo en el comedor de la fábrica el próximo viernes a las 5 de la tarde, usando casco de seguridad; pues será presentado un documental sobre el problema de la lluvia y el Director hará una demostración sobre esto, en el patio de la fabrica.

El Director Administrativo le dice al Director de Recursos Humanos:

El viernes, a las 5, el Director, por primera vez en 78 años, aparecerá en el comedor para filmar el documental Halley, desnudo, junto al famoso científico y su equipo. Todos deben presentarse con casco de seguridad, porque el documental tratará de la seguridad en condiciones de lluvia.

El Director de Recursos Humanos le dice a su secretaria:

Todo el mundo, sin excepción, debe presentarse desnudo con los de Seguridad de la fábrica, en el patio. este viernes a las 5. El Director vendrá acompañado de Halley, un artista muy famoso y su grupo para mostrará el documental 'Bailando bajo la Lluvia'. En caso de que llueva de verdad, hay que ir al comedor usando cascos de seguridad. Esto ocurre cada 78 años.

En el panel de anuncios de la planta aparece el siguiente aviso:

El viernes cumple el Director General 78 años, por lo cual se liberará a todo el personal para la fiesta que tendrá lugar en el comedor a las 5 de al tarde. Todo el personal deberá asistir desnudo ya que asistirá el grupo Halley y sus cometas. Todos deberán llevar consigo protección ya que se formará una tremenda fiesta cuando llueva en el patio de la fábrica

martes, 21 de abril de 2009

¿Quién soy en una reunión?


Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo,
Gabriel García Márquez

Pues bien, en las reuniones no sólo admiramos al moderador por lo bien que lo hace (individualmente): su elocuencia, su dominio del espacio, el perfecto control de sus gestos, el impacto de sus palabras y la modulación de su voz.

La mayoría de las veces el “cómo nos ha hecho sentir” el moderador en su reunión, quién somos o representamos ser en ella en parte gracias a él, cobra mayor importancia.


Si el moderador acoge con interés nuestras palabras, reformula en nuestro favor, recuerda nuestras sugerencias, nos consulta con interés… hace que la visión que tenemos del propio moderador salga mucho mas reforzada.

jueves, 16 de abril de 2009

Una anécdota en el AVE

Esos pequeños momentos en que crees que la vida es justa!

Entra en el vagón un tipo bronceado que, de tan tópico, hace sonreir…

- Traje: 2000 euros. Zapatos: 980 euros. Móvil con el que amenaza amargarnos el viaje:
1600 - aunque le costó menos, ya que lo compró en New York.


Va acompañado de un joven, a quien alecciona con desprecio, como si el otro no pudiera vivir sin su permiso, sabiduría y experincia. Ha pronunciado siete frases y en cada una ha sido capaz de colocar un anglicismo innecesario (es el amo del tetrix de los tecnicismos)

Está tan satisfecho de conocerse que hasta salpica…

De repente, un grupo de japoneses le muestra su billete, dos de ellos le piden de indicarles el sitio, otro que le ayude con las maletas y así, uno a uno, se dirigen a él como si fuera el empleado del vagón.

Nuestro estimado amigo, después de comprobar que todo el vagón está pendiente de la situación (o eso cree) se defiende azorado en un inglés tan macarrónico como el mío : “Exquiusmi ai don uork giar”, pero los japonesesm, muy lanzados, parecen no entenderle…

Por fin interviene el “sub-colaborador” , quien con un inglés exquisito aclara la situación. Es su mejor momento del día, o del mes, quien sabe…

El señor “Traje: 2000 euros, Zapatos: 980 euros, Móvil 1600 ve reirse a los japoneses, al resto del vagón y se percata de que la sonrisa de su compañero NO TIENE PRECIO



Eva Cantavella
AVE Barcelona Madrid

martes, 14 de abril de 2009

Cuidado con dónde centramos nuestra atención

El árbol que no te deja ver el bosque
Mirad fijamente el punto negro de la imagen anterior.
¿Qué ocurre?
Si uno se concentra y mira intensamente el punto negro, poco a poco la neblina gris que lo rodea, desaparece hasta sólo quedar en nuestro campo visual, ese punto negro en el que tanto nos habíamos concentrado.

En el día a día, todos reconocemos momentos en que este efecto curioso nos sucede.

Las consecuencias pueden tener su lectura positiva y “la otra”.

La positiva sería que si uno se concentra en lo importante o en lo positivo, lo accesorio o lo negativo tiende a desaparecer. Genial. Pero la otra lectura no hay que obviarla:
  1. por centrarse excesivamente en un objetivo, uno puede perder la visión global
  2. por buscar la “gran venta” uno puede desaprovechar pequeñas oportunidades interesantes (ojo con la obsesión por los productos prioritarios!)
  3. por obcecarse demasiado en un aspecto negativo de una persona, producto o situación, pueden pasarle inadvertidos aspectos vitales en la otra dirección,
  4. por prestar excesiva atención, en una reunión, a una determinada persona podemos perder información o feedbacks imprescindibles
Ejemplo : en las reuniones hay que controlar el efecto imán que producen los siguientes factores:
  • la jerarquía (estar excesivamente pendiente de las reacciones de los de mayor "rango")
  • el participante que asiente abiertamente y es nuestro aliado (lo miramos a veces demasiado, en busca de su aprobación “gratuita y garantizada”),
  • el no perder de vista a los que "nos dan miedo"
y no olvidarse del resto, de lo que puede parecer simple neblina


viernes, 10 de abril de 2009

DEMASIADAS REUNIONES: ¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTE COMENTARIO?

DEMASIADAS REUNIONES:
¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESTE COMENTARIO?


Conozco algunas empresas donde NUNCA SE REUNEN (¡existen, puedo certificarlo!), aunque lo más común es el ABUSO de las reuniones.

Estas últimas se convierten en uno de los principales cronófagos (devoradores de tiempo) que complican y ahogan las agendas de los colaboradores. Los convocados acuden de mala gana y con las expectativas por el suelo. No hace falta tener poderes especiales para leer en sus caras esas sensaciones…

Aunque es justo aclarar que también conozco personas, cuya jornada laboral podría definirse como un encadenamiento de reuniones, pero que al ser éstas pertinentes y satisfactorias, no se les ocurre criticar nunca del número de reuniones.

Por lo tanto, la clara conclusión a la que llegamos es que si nuestros colaboradores se quejan de que hay demasiadas reuniones, seguramente no sólo se están quejando de su cantidad.

Si un moderador advierte reacciones del tipo “¿otra reunión?”, no puede ni debe quedarse indiferente.

Dicha reacción no sólo debe interpretarse (y luego archivarse) como el cansancio normal de las personas hacia este tipo de “eventos”, sino como un síntoma que nos permitirá diagnosticar la salud general de las reuniones en nuestro departamento o empresa.

Para que nuestras reuniones sanen necesitamos saber:

¿Hay en mi empresa o departamento la sensación de que hay demasiadas reuniones?
  • Si la respuesta es negativa, evidentemente la próxima pregunta es ¿hay las suficientes?. Si es así, ¡felicidades!
  • Si es positiva ¿por qué?. Y esa información sólo nos la puede dar el propio equipo.
Para recabarla deberé indagar y para ello me serán de gran utilidad herramientas como el metaplán o similares.
Sólo así podré vacunarme contra las amenazas de insatisfacción de mi equipo.


viernes, 3 de abril de 2009

Objetivos oficiales versus objetivos oficiosos

Los objetivos oficiales y oficiosos en una reunión

¿Qué quiero conseguir?
¿Cuál es mi intención?
¿Qué espero de la reunión?

Estas preguntas incluyen dos tipos de objetivos: los oficiales y los oficiosos

Los primeros son los que deben aparecer DE MANERA INEQUIVOCA en la convocatoria. (“informar sobre…”, “decidir…”, “buscar soluciones a…”.
Los segundos, son aquellos objetivos que no tienen por qué confesarse, pero que deben guiar y condicionar la forma y talante que tendrá la reunión.
Por ejemplo: no cabe imaginarse una convocatoria en la que se indique “El objetivo de esta reunión es subir la moral de los participantes”, sin embargo, y más en las actuales circunstancias, puede ser un objetivo prioritario y no deberá perderse de vista ni en la preparación, ni en el desarrollo de la reunión.

En muchas ocasiones el objetivo oficioso se queda en el plano de las intenciones iniciales, y el oficial barre toda posibilidad de conseguir el primero. Para ello deberemos analizar si son compatibles y después priorizar su importancia real.

Minucias como: cuidado con la hora de la reunión, me desplazo en lugar de que se desplacen, posibilidad de venir con vestimenta informal, disponer el espacio de manera menos formal, servir café para todos… tienen mayor impacto del que nos podemos imaginar.

Muchas veces al preparar la reunión sólo tenemos en cuenta los objetivos oficiales y sin embargo, estamos perdiendo una oportunidad para, con pequeñas modificaciones formales o de tono, cubrir otro tipo de objetivos menos medibles, pero igual de importantes.



sábado, 28 de marzo de 2009

Gadget para calcular coste/tiempo de una reunión

"http://www.effectivemeetings.com/diversions/meetingclock.asp"

Este curioso gadget que me pasó mi compañero de libro, Toni, permite calcular el coste (pero sólo cuantitativo, eh?) de tu reunión.
Este sistema te permite concluir que muchas reuniones no eran pertinentes y podrían haberse sustituido por una comunicación escrita o una simple llamada telefónica…
Pero no hay que olvidar que muchas veces el buen resultado de una reunión no es cuantitativamente medible (por ejemplo cuando hablamos de la oportunidad para que reunirse sirva para RE-UNIRSE…).Sin embargo, este gadget no debe predisponer a la gente a dejar de reunirse, sino a reunirse mejor

miércoles, 18 de marzo de 2009

Publicación nuevo libro



Esta es la contraportada del libro que acabamos de publicar sobre un tema que me obsesiona : Las reuniones
Uno se siente “serenamente” satisfecho de su relación. De pronto se suscita una discusión, y su pareja le lanza a la cara un sinfín de insatisfacciones acumuladas. Lo preocupante no es ya el tamaño del listado, sino el hecho de que nunca habíamos sospechado que “el otro”, pudiera tener una visión tan diferente de la marcha de nuestra relación…

En las reuniones ocurre algo similar. No obstante, hay menos probabilidades de que, lo que de verdad piensan los asistentes a una reunión –y comentan con terceros a nuestras espaldas-, salga a la luz.

Pero si no sabemos lo que no va, es difícil corregirlo.

Los costes en tiempo y dinero de tales insatisfacciones son elevadísimos. Sin embargo, pocas son las personas que se plantean con seriedad cómo hacer frente a esta situación. La causa de esta pasividad es la falta de consciencia -por un lado- de la percepción real de los empleados; y por otro, de los verdaderos costes de una mala reunión.

Afortunadamente hay profesionales que empiezan a mirar las cosas de otra manera… y es a ellos a quienes ofrecemos este libro. Sus autores han recogido las 25 insatisfacciones más comunes que produce una reunión a quienes participan en ella, y de manera rigurosa y sistemática pero sencilla y práctica, nos presentan planteamientos y herramientas concretas para solventarlas.

Gestionar bien las reuniones puede ser una de las mejores formas de aumentar la rentabilidad económica y la motivación del empleado en su empresa o área de negocio, y también –porqué no- una oportunidad nada despreciable para que reunirse sirva también para
RE-UNIRSE.
Eva Cantavella
Co-autora

Los "sinespejo"


Las reuniones y los “sin espejo”.




Mientras que las críticas más comunes que los empleados hacen de sus jefes tienen relación con sus reuniones, pocos responsables de equipos se cuestionan sus propias formas y estilo en ese ámbito.

Siempre es más “glamouroso” reconocerse carencias en temas de gestión del tiempo y sobretodo de gestión del estrés, que en el campo de las reuniones…

No nos engañemos, no surte el mismo efecto social:

- Me voy el fin de semana a un balneario, por que llevo un nivel de estrés impresionante.
Últimamente por las noches, me asaltan los asuntos pendientes en forma de pesadilla.

que

- Mis reuniones se han convertido en la pesadilla de mis colaboradores, quienes para poder
trabajar, me han pagado una semana en un balneario.

Entre los asistentes a un curso de conducción de reuniones encontramos motivaciones bien diferenciadas:

- los “es-que-me-han-apuntado”
- los que acuden en busca de herramientas y técnicas para salir con mayor éxito de
situaciones que les parecen complejas, es decir los que “quieren ganar”
- y por último y la menos habitual, aquellos que esperan encontrar sus áreas de mejora y
por lo tanto, aplicar el conocido “yo gano-tu ganas” también en el marco de las reuniones.

Un espejo que no distorsionara nuestra autopercepción como conductores de reuniones, o que nos dificultara echarle la culpa al otro (no quieren escuchar, no quieren entender, no quieren participar, luego no hacen nada), sería un buen regalo para los sufridores de reuniones de este país.

Eva Cantavella

ecantavella-reuniones@hotmail.com