lunes, 12 de febrero de 2018

SAR o no SAR, esa es la cuestión



SAR o no SAR, esa es la cuestión



No me gustan las citas desgastadas por su abuso, y aunque la de Ford estaría en esa categoría, la voy a rescatar .igualmente para este post: “tanto si piensas que puedes como que no puedes, tienes razón”

Una amiga psicóloga me explicaba el otro día que cuando se programa una meta en el cerebro, se pone en funcionamiento el SAR (no hablo de Su Alteza Real, sino del Sistema de Activación Reticular) que provoca que nuestro cerebro fije toda su atención en la búsqueda de la información necesaria para alcanzar dichas metas. Si lo explicaran los de Pixar nos presentarían un personaje con una lupa gigantesca emulando a Holmes.

Si el inconsciente nos “chiva” que algo es imposible (aquí el dibujo llevaría  gafas de sol y gabardina), entonces nuestro cerebro daría por concluido el tema y la búsqueda se desconectaría. Aquí Pixar añadiría unas gigantescas tijeras y un ruido de desconexión. Como ha recibido el mensaje de “no hay solución”, el cerebro abandona la búsqueda y se dedica a oros temas.

Imaginaos la importancia que tiene este mecanismo en una reunión. Los mensajes desactivadores pueden llegar de manera verbal: “nos han fijado unos objetivos inviables”, “al paso que vamos, no lo conseguiremos”, como mediante el lenguaje no verbal (en nuestra cara y gestos transmitimos la poca confianza que tenemos en que se vayan a conseguir los objetivos).

Si los participantes reciben esos mensajes, corremos el riesgo de que el personaje de la gabardina nos juegue una mala pasada.


Foto de Oleg Magni (Pexels)



miércoles, 20 de diciembre de 2017

Aplica la regla "NAVIDAD" en tu comunicación y reuniones



Comunícate sin guirnaldas ostentosas.
Evita que se te descarguen las pilas en tu voluntad de deslumbrar.
Eso sí, aplica la NAVIDAD en tus reuniones y en tu comunicación en general:

     No
     Alces
     Voz
     Insiste
     Dando
     Argumentos
     Diferentes


Un abrazo y felices fiestas.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Anatomía del buen facilitador de una reunión


                                                        Foto de John Rocha en Pexels,Photo



En una reunión "sana", el facilitador:
  • ·                Tiene los pies en el suelo y ayuda a poner manos a la obra
  • ·         Es capaz de dar el brazo a torcer, cuando toca
  • ·         Aporta pulmones: deja respirar y no ahoga
  • ·         Valora el cerebro ajeno
  • ·         Sabe dar palmas y palmadas
  • ·         No señala con el dedo 
  • ·         Es consciente que pueden costar un riñón, si no son efectivas
  • ·         Sabe salir de cuellos de botella
  • ·         No quiere ser el ombligo
  • ·         Tiene cintura
  • ·         Usa las orejas no solo para llevar pendientes o sujetar gafas
  • ·         Sus ojos saben leer entre líneas
  • ·         Su productividad le impide ir de culo


Si no es así, el forense dictaminará que el asesino de la reunión ha sido él.


martes, 31 de octubre de 2017

Ventajas de anotar ideas en una reunión




¿Por qué apuntar las aportaciones de los participantes en una reunión?

Algunos facilitadores toman nota en SU papel, tablet… pero los demás no ven qué está apuntando. Eso está bien, para un uso personal e intrasferible, sin embargo, tomar nota en un papelógtafo (flipchart), pizarra (digitalo no) o cristales adecuados, permite un uso colectivo de determinada información con grandes ventajas:

  1. Demostración de escucha
  2. Si está apuntado, quien lo ha dicho no lo repite constantemente (se van a olvidar de mi idea y es muy buena) 
  3. No se repite la aportación por otros evitando despistados y ladrones de ideas
  4. Te facilita la estructura de análisis posterior de las ideas (matrices, etc…)
  5. No se pierden ni olvidan aportaciones de personas con menos fuerza de voz… 
  6. Si alguien tiende a enrollarse,  si estamos anotando las ideas y así se lo recordamos, le obligamos a sintetizar.
  7. Mayor objetividad 
  8. Si las personas ven apuntada su aportación, dejan espacio cerebral libre para escuchar más a los demás o incluso para pensar nuevas ideas 
  9. Feedback 
  10. Te permite reformular y quitarle hierro a algunas aportaciones (anotar la idea no significa “literalmente”
  11. A parte de que el hecho de moverse, implica mayor dinamismo.
     Para darle mayor objetividad al post, estoy buscando alguna desventaja... pero no se me ocurre.




jueves, 31 de agosto de 2017

Disertaciones, desiertos y deserciones



La madre de Juanito 

Una reunión no es país para viejas ... disertaciones.

- Hijo ¿cómo te ha ido?

Juan encuentra diez mensajes de su madre en el contestador.

- Juan ¿te han escuchado? Juanito ¿les ha gustado lo que has dicho? Cariño, que tu eres muy listo, has estudiado mucho, pero no te sabes vender. Eres como tu padre (pero en listo y “estudiao”).

Pero Juanito no ha ido a una reunión.

No lo sabía, pero ha asistido a una disertación (dícese de un “discurso” en el que se hace un razonamiento detenido y metódico sobre una materia). Solo lees la definición y ya te entra sueño.

No dudo de que hay disertaciones magníficas, pero tampoco dudo de que éstas no deberían encontrar su espacio natural en las reuniones.

Reunión significa interacción. Eso es lo que creía Juanito (y esperaba ansiosa su madre). Una reunión es el lugar perfecto para “descubrir” el talento de las personas.

Cuando en reuniones se cuelan disertaciones y la participación es un desierto, aparecen los desertores mentales.



Photo by Alex Harvey on Unsplash







martes, 11 de julio de 2017

La escucha estética es peor que no escuchar





La escucha estética en reuniones

Entre muchos ejemplos escogeré uno que atañe a las camareras de pisos en hoteles (esas personas “invisibles”, casi siempre mujeres, que dejan impecables las habitaciones en las que nos alojamos.

Un gran hotel de Valencia, en un alarde democrático excepcional, antes de realizar una serie de reformas en sus habitaciones, decidió organizar una reunión para escuchar a las personas a quienes más afectarían. La idea parece impecable.

Las camareras estaban ilusionadas. Prepararon argumentos sólidos para, sin perjudicar el diseño, alertar de algunos aspectos que facilitarían su trabajo. No significaban daños estéticos irreparables, sino simples detalles…

La dirección les agradeció sus aportaciones y les aseguró que las tendrían en cuenta. Incluso manifestaron su sorpresa por la inteligencia de los comentarios (eso sí que fue un comentario poco inteligente!) y así terminó la reunión.

Ellas salieron entusiasmadas, incluso sonreían comentando la torpeza del comentario final.

Las obras empezaron y discretamente empezaron a comprobar como ninguna de sus ideas o “enmiendas” había sido retenida. Cuando terminaron, la sospecha se confirmó: no se tomaron en consideración NINGUNA de sus propuestas.

No hablaron de desilusión, ni de decepción, sino de tomadura de pelo. Hubieran preferido no ser escuchadas (ya estaban acostumbradas) a verificar que la dirección tomó decisiones siendo conocedora de los perjuicios que les ocasionarían. Pasar del desconocimiento al “aunque lo sé, no me importa” , acarrea graves consecuencias.

Crear una ilusión óptica de interés por las aportaciones ajenas, a través del ejercicio de la escucha estética, es además de insultante, contraproducente.

Otro ejemplo, emocionalmente menos impactante, pero que se produce a menudo, es que te inviten a un brainstorming o similar, se recojan una serie de ideas, te den las gracias y… nunca más se supo. Motivador, lo que se dice motivador… no es.

Si escuchamos no es para quedar bien, es porque tenemos la voluntad de recoger información con la intención, no de coleccionarla, sino de tenerla en cuenta. Y si al final, por el motivo que sea, no podemos hacerlo, lo mínimo es una sana explicación de los motivos.

Photo by Markus Spiske on Unsplash


La frase “somos sentimientos y tenemos personas” casi cobraría sentido.

viernes, 26 de mayo de 2017

La asunción de nuestras opiniones y/o decisiones




"Asumo", no es un apellido japonés

Un amigo médico me contaba el otro día la siguiente situación:

Un paciente suyo le comentó que no acababa de encontrarse a gusto con su psicólogo, (llamemos a este último Florencio…), que no avanzaba, que no había feeling… vamos, que quería cambiar. Le preguntó si conocía algún otro psicólogo. Mi amigo le facilitó dos nombres de los cuales tenía muy buenas referencias.

Pocos días después, mi amigo recibió una llamada airada y agresiva del tal Florencio, recriminándole que era inaceptable que recomendara a su paciente que cambiara de psicólogo.

¿Qué había pasado?

Algo muy común, al paciente le pareció incómodo plantear la situación real, no asumió su decisión y se parapetó detrás de un tercero, transfiriéndole la responsabilidad de su decisión.

Esto se da a menudo en las reuniones. Tanto participantes como responsables de reuniones, hablan demasiado a menudo en boca de terceros. Si no estoy de acuerdo con algo, tengo que verbalizarlo. Decirlo bien, pero decirlo (sin caer en sincericidios).

Frases como “no creo que estén de acuerdo” cuando quien no está de acuerdo es uno mismo, afectan la #efectividad de la reunión, pues aplazan injustificadamente discusiones constructivas o decisiones necesarias.

Photo credit: Foter.com